28 ago 2017

Delfina Noya - La Guaira

Llegada al Puerto de La Guaira 

 

 "A los cuarenta y un días de aventura sobre el Atlántico y el Caribe, el ancla de "La Delfina" es arriada en el Puerto de La Guaira en horas crepusculares junto a la flota pesquera que, con peripecias semejantes a través del Océano, envistió* contra todos los riesgos de la naturaleza, para verse carcomida por las clacas en el más tétrico abandono" . (Desde La Guaira a " El Dorado ", Últimos días de una Epopeya Romántica )  Carmelo Duarte Pérez


 

 

"Había en nuestra alma una mezcla de satisfacción y desaliento, una alegría sin expansión posible y un retenimiento del deseo de andar, comer, beber y comunicar a nuestros semejantes todo el contenido de que se alimentó nuestro corazón en la singular adversidad."

 

Es de imaginar , que  los pasajeros de esta aventura soñaban con ver por terminada su situación...pero no fue así para todos.

A continuación , comparto la imagen y parte de la primera carta que le envía mi padre a la familia desde el Puerto de La Guaira el día 26 de Junio de 1950, luego de su llegada al mismo, la noche anterior

 

 

 

La Guaira 26 de Junio de 1950
Sra. América Castañeda de Duarte
Calle Huertas
S. C. de La Palma

Queridísima  América: Ayer anclamos en la bahía de La Guaira y hoy estamos pendientes de que nos den la tarjeta para ir a  Caracas para documentarnos. Te escribí desde Chirimena y me apresuro a hacerlo desde aquí para que pronto  tengas noticias mías.  Me encuentro muy bien de salud y lo que más deseo es saber de ustedes. Estuvimos 37 días en el viaje debido a la rotura del motor y 3 días de calma. El barco es muy valiente y por ello pasamos tres temporalillos. Comida hubo para todo el viaje pero a base de gofio. Salimos con poca agua debido a la precipitación de última hora, pero tuvimos la suerte de que un petrolero español "Campoamor" nos diera 18 bidones. Con eso, racionándola, escapamos. Vinimos 231 contando dos niños y tres mujeres. A los 7 días de viaje y por dicho petrolero te escribí para que fuese depositada por un marino del mismo. No tuvimos enfermos y, por mi parte, me hice un marino a los dos días pues pasé hambre en los dos primeros días y con un poco de mareo estuve alicaído. Puedo decirte que hasta los temporales me agradaron. Las impresiones de los paisanos que están llegando a ver a sus familiares son malas con respecto al trabajo, pues ha ido empeorando la situación. Yo de momento estoy muy preocupado, ya que estando en tierra después de la aventura, no dudo en ir alcanzando lo indispensable hasta situarme mejor, de momento hay que orientarse y documentarse. Vamos a ver si empiezan pronto a sacarnos de aquí y qué es lo que exigen para quedar en disposición de trabajar...(Cont.)

                                             
 El resto  , se refiere a cuestiones personales que no viene al caso compartir. Sólo puedo añadir , que es evidente que mi padre le "dora la píldora" a mi madre y a la familia que dejó atrás  con el fin indiscutible de no causarles más preocupaciones y tristezas.


 Desde La Guaira a " El Dorado "- Últimos días de una epopeya romántica  

 

Así subtituló Carmelo Duarte Pérez su libro por publicar " Crónica de un viaje en tinieblas " para describir los hechos que, a través de su percepción, ocurrieron luego de llegar a dicho puerto.

Tenía la idea y la ilusión de extenderme en este tema , prácticamente no hay nada escrito sobre lo ocurrido con la mayoría de los pasajeros...sólo se habla del capitán y su tripulación, quienes, afortunadamente y sin problemas, abandonaron la goleta , tal y como lo describe el Cap. Delio Ortega Morales en una entrevista que le realizaron en el Vespertino El Mundo el día 10 de junio de 1985, parte de cuya imagen puede ser vista a continuación , y en donde dice textualmente lo siguiente: " Recalamos frente al Cabo Codera y desde allí fuimos remolcados a La Guaira. Fuimos bien atendidos por las autoridades venezolanas , que nos tomaron la filiación y nos dejaron marchar"....

                                


Pero la realidad del resto de los pasajeros fue muy distinta, los pusieron en cuarentena y la Guardia Nacional destinó a mi padre como vocero y representante de sus compañeros de travesía . No pudieron abandonar el barco de la noche a la mañana, las viscisitudes fueron igual de fuertes que el viaje previo...y a un grupo de ellos, ilusionándolos de permitirles la salida, les tocó la triste historia (narrada con lujo de detalles en el libro "Al Suroeste la Libertad" (de Javier Díaz Sicilia) ) de ser recluídos en la Cárcel El Dorado Digo que tenía la ilusión porque no he sentido el "feedback"  que esperaba a través del desempeño realizado  en el post anterior, seguramente he fallado en algo que aún no sé definir y cuando lo descubra, puede ser que continúe describiendo lo ocurrido además de seguir compartiendo , como hasta ahora, algunas imágenes interesantes, con un trabajo que espero tenga dolientes en hijos y nietos de los protagonistas de esta historia.


Para comprender mejor el entorno que le tocó vivir a todos estos seres que decidieron venir a Venezuela desde las Islas Canarias , tanto en el Velero Delfina Noya (año 1950) como en otros similares de aquel entonces , les dejo con el link publicado en YouTube de este excelente documental del cine venezolano del año 2012 escrito y dirigido por el cineasta Carlos Oteyza y narrado por Laureano Márquez, bajo la Producción de Verónica Cañas, Priscilla Torres y Ángela Bello. Tiene una duración de 90 minutos y está basado en la historia real de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez

                                   
       Tiempos de Dictadura , Tiempos de Marcos Pérez Jiménez

 



Igualmente, recomiendo leer  el siguiente link del trabajo realizado por Nestor Rodríguez Martín   que lleva por título La emigración clandestina de Canarias a Venezuela en los años 40 y 50 del Siglo xx   En la pág, 125  señala:

"Hasta finales de 1949, las continuas expediciones que llegaban fueron amistosamente recibidas, se ponían a su disposición médicos y centros sanitarios y se facilitaron los contactos entre emigrantes y republicanos españoles exiliados que, en numerosas ocasiones, prestaron una ayuda decisiva para el avituallamiento de los barcos,y el propio cónsul de la República española, al no estar el régimen franquista reconocido por Francia, intervenía de manera favorable para los emigrantes ante las autoridades francesas. A partir de la fecha citada, a los pasajeros se les pusieron toda clase de trabas para desembarcar, amenazándolos continuamente con penas de cárcel si desobedecían la orden de permanecer en su barco aunque éste estuviera a punto de hundirse ".

Como puede apreciarse, a los pasajeros de La Delfina y de todos los veleros clandestinos que llegaron en el 50, no les fue nada fácil  el desembarque.


Y ahora sí, me despido hasta el próximo Post




*Envestir : A. Desembarcar










                                

                                                                        

15 dic 2016

CARMELO DUARTE PÉREZ, CHIRIMENA - DELFINA NOYA

Llegada de "La Delfina" a Chirimena 

 

 

Con una hoja de block y un lápiz de carbón  Carmelo Duarte Pérez escribe, apenas desembarca en Chirimena-Edo Miranda (Venezuela), la siguiente carta que envía y llega a manos de mi madre. La comparto porque ilustra los días que quedaron grabados para siempre en su memoria e hicieron mella en la nuestra. Aparte de tener un valor sentimental para nosotras sus hijas y para sus familias, no deja de ser un documento tangible de aquel viaje que fue, uno de los tantos que surgieron en similares circunstancias para la época  

 

 

 

 


                                       

   A continuación, buena parte de la transcripción , acompañada de otra imagen del lugar :


 

 Chirimena (Venezuela) a 24 de junio de 1950

 

 Sra. América Castañeda 

 

 Calle Huertas (Sta. C. de La Palma)

 

   Queridísima América : Después de un viaje largo pero relativamente bueno, hemos llegado a Chirimena (a seis horas de la Guaira) y hemos desembarcado por falta de viento y porque el motor casi no nos sirvió de nada . Aquí nos han atendido muy bien , es una gente muy buena y familiar. Esperamos el remolcador que nos llevará, pues así parece de ritual. No hace mucho calor y hay mucho coco y piña , de los cuales hemos comido bastante. Espero que Rizal y Anselmo ya estén por la Guaira pues en Caracas ya debe haber conocimiento de nuestra llegada. Estamos cerca de Higuerote y hablé con un Sr. que conoce a Lesmes por el cual le mandé recuerdos. Supongo lo apurados que estarán por la tardanza de nuestras noticias , pero esto es así. En mis próximas cartas les hablaré de estos 36 días que a pesar de haber corrido tres ramalazos de ciclón y tres días de calma y todo lo demás que  de esto sabíamos que había de ocurrir , tiene también atractivos. Lo más que deseo es dormir , y de apetito no ando mal tampoco, así que espero engordarme y blanquear , pues estoy como un totí. Estas letras son sólo para ver si llegan pronto noticias, ya les escribiré a todos con calma. Delio puso un telegrama ayer a su hermano de Caracas para que a su vez lo pusiera a La Palma  por lo que estoy contento ya que todos se enterarán . Yo te escribí en alta mar cuando el "Campoamor" nos daba agua , una especie de mensaje que lo llevaría un marino a Arugas . Creo lo hayas recibido . El Capitán del mismo barco quedó en telegrafiar a la Compañía dando cuenta de donde nos encontrábamos

 

Luego continúa:


Todas las islas que hemos visto son muy bonitas y el Continente igual. El monte llega hasta el mismísimo mar y las tierras son muy productivas . De momento lo que más espero es saber de vuestra salud, sobre todo Carmencita y Olindita que son las que con más frecuencia están....

 

Y más adelante dice :

 

Como no he dormido, no sé ni el tiempo que hace, no cordino nada ...-Mándale recado a mamá y Félix en cuanto recibas las primeras noticias - Ayer nos bañamos en un riachuelo y fue un alivio fantástico , pues el agua salada yo creo que ensucia . Vuelvo a recomendarte que te cuides y a las niñas que no les falte de nada , pues ya en esta tierra tan grande y tan hospitalaria creo que he de ganar para ello. Escribiré de nuevo pronto y espero tener cartas tuyas en casa de Rizal. Saludos a todos los amigos y para nuestros queridos vecinos , mi mayor afecto , para mamá y nuestros hermanos con cariño  y para ti y las niñas mis inexpresables deseos de veros y abrazaros con el amor más hondo de tu

 

                               Carmelo

 

 

Confieso  que de pequeña , Chirimena era un nombre que nos sonaba a muy lejos desde Paraguaná... y  lo era ...sobre todo por las vías de comunicación de la época. Un lugar etéreo , del que había olvidado hasta el nombre cuando en mis años de universitaria conocí a unos amigos entrañables que me invitaron a visitar estas playas y las conocían desde su niñez como la palma de su mano. Tomé fotografías y se las mostré inocentemente a mi padre para que las utilizara en sus pinturas y al nombrarle el sitio al que pertenecían vi cómo se le hizo un nudo en la garganta antes de recordarme que fue  este el lugar donde desmbarcaron con el Delfina Noya.

 

El siguiente poema escrito por Carmelo Duarte Pérez , publicado en su libro "Huellas del Alma" y editado por el Hogar Canario Venezolano habla por sí solo :

 

 


                                  

                                          


Tres años después de fallecidos mis padres , en una de las ocasiones en que visité de nuevo estas playas que me atrapan y gracias a la Sra. Irma Naranjo y a su hija Norma logré contactar con dos personas , habitantes de Chirimena, que fueron testigos de la llegada del Delfina Noya a sus costas. Uno de ellos , el Jefe Civil de Chirimena, de quien hace referencia el Sr. Alcibíades Orribo en su libro Delfina Noya , Historia de una goleta al narrar lo sucedido  de acuerdo a su visión, luego de llegar a las costas de esta población del Estado Miranda:

 

"Le dimos gracias a la suerte que nos acompañó y muchos se arrodillaban llorando de alegría y hasta rezando, después vino el jefe civil y nos pidió calma porque tenía que mandar un escotero a La Guaira para avisar a las autoridades de La Marina; así que pasamos el tiempo tranquilamente hasta la tarde" 


El Sr. Juan Escobar, a quien conocimos junto a su esposa , era el Jefe Civil para aquel entonces. Nos atendieron muy amablemente y con la hermosa sencillez  de la gente de los pueblos , de la que uno se maravilla al reencontrarla, nos contó lo que recordaba de la llegada de la referida goleta. Al final del  Post les presentaré un audio con parte de lo que nos dijo durante la visita. 

Pues bien, para sorpresa nuestra también nos refirió a uno de los pasajeros de La Delfina que se había residenciado con el correr del tiempo en Higuerote


  Se trataba del Sr. Olegario Rodríguez, quien  muy amablemente nos concedió la siguiente entrevista:








Luego de conversar con Don Olegario, nos dirigimos a la casa del Sr. Nicolás Monasterios. Con él había hablado en la calle el mismo día en que nuestras amigas nos comentaron de la posibilidad de ubicar a testigos de la llegada del velero. Ese momento fue muy emocionante para mi. Nos contó que tenía apenas 15 años para ese entonces y recordaba que cuando pusieron pie en tierra, los pasajeros besaron el suelo. Que los reunieron a todos donde actualmente está la casita de "La Cruz de Mayo", que cantaban canciones ( él recordaba un poco una que me cantó en el momento) e intercambiaron frutas por gofio. Estaba contento , reunido con varios amigos . Cuando nos volvimos a encontrar semanas después , justo después de hablar y conocer a Don Olegario, el panorama cambió. Estaba triste y poco hablador, le acababan de dar los resultados de unos exámenes médicos y no eran muy alagadores....sin embargo nos cantó la canción que pudimos grabar, al igual que una conversación que, por respeto a su situación fue bastante corta.

 

Vistas de las costas de Chirimena

 



Para finalizar les comparto dos audios que contienen parte de nuestras conversaciones con  los  señores Juan Escobar y Nicolás Monasterios (Año 2004)


                                                                Audio Sr Juan Escobar

 


                                         Audio del Sr Nicolás Monasterios

 

 

Y bien ,  ahora si me despido por lo que resta del año esperando que el blog sea de su agrado y deseándole a todos mis lectores

 

    FELIZ NAVIDAD Y UN PRÓSPERO AÑO   NUEVO 2017

 

 

 

¡ Hasta la próxima !!!

10 nov 2016

DELFINA NOYA, de LA PALMA a VENEZUELA


Una pequeña maleta con un sin fin de fotografías y un pequeño folio en su interior, me remontan a la edad de 6 años ... esa era mi conexión con un mundo desconocido que me atrapaba infinitamente: las fotografías que vinieron a cuestas con las vivencias y antepasados de mis padres. Cómo olvidar  las risas de todos en la familia, al preguntar inocentemente un día si en España las fotos eran muy caras y por eso salía tanta gente retratándose con grandes grupos en cada una de ellas...Traigo esto a colación porque ese pequeño folio contenía el relato de mi padre, acerca de su viaje a Venezuela en el velero Delfina Noya y era algo que , sin poder explicarlo , sobre todo por mi edad para ese entonces , ejercía ciertamente un embrujo en mis manos ... intentaba leerlo ... como es lógico , me costaba hacerlo  porque entre otras cosas me transmitía los sinsabores de ese periplo . Pero había algo también en esa maleta, que  causaba en todas nosotras una fascinación muy especial: la primera carta que mi padre le envía a su familia y que llega a su destino, desde Chirimena a La Palma, escrita el mismo día en que el velero arriba  a las costas del Edo. Miranda , aquí en Venezuela.


 Pasó el tiempo , el relato original de mi padre sobre  la travesía del Delfina Noya quedó en mis manos y las ganas de investigar y de alguna manera dibujar en mi mente esta historia,  renació de unos años para acá, lamentablemente después de fallecidos nuestros progenitores.

Por esa magia que muchos de Uds. habrán podido experimentar en su vida personal y sin proponérmelo, la mía me fue llevando por caminos insospechados, hasta algunos lugares y personas claves en toda esta historia , parte de la cual me propongo compartir con mis lectores en esta ocasión ... pero antes, hay mucho más que contar.


 Un barco fantasma o una epopeya romántica.-

 Crónica de un viaje en tinieblas 

 

Imagen con correcciones de su puño y letra, del primer borrador de esta historia escrita por Carmelo Duarte Pérez


 Así tituló Carmelo Duarte Pérez la narración mediante la cual, utilizando nombres ficticios, describe sus vivencias de aquellos días con detalles que he podido . a lo largo del tiempo ,  constatar y que le dan gran veracidad a la misma. Espero que algún día, pueda ser publicada. Aunque existen dos libros de otros autores  a la venta  con la colaboración de distintas instituciones canarias, donde se cuenta única y exclusivamente la historia de esta goleta,   mi padre además, narra en el suyo  con lujo de detalles el tiempo de cuarentena que sufrieron los pasajeros de esta aventura en el Puerto de La Guaira . En principio, lo firmó con un seudónimo a consecuencia del temor a que pudiera ser objeto de alguna retaliación por parte del gobierno dictatorial de Marcos Pérez Jiménez, quien mantenía buenas relaciones diplomáticas con su homólogo, el dictador Francisco Franco. Lo cierto, es que cada historia contada por alguno de los pasajeros cuenta. Siempre hay detalles , visiones distintas y semejantes en cada una de ellas,  quedando  de parte de los lectores sacar sus propias conclusiones-

 Uno de esos libros al que hice referencia tiene el título de Diario de un emigrante clandestino . escrito por José Ana San Blas  Lorenzo  , pasajero del Delfina Noya . El otro, escrito por Alcibiades Orribo, también pasajero de "La Delfina",  lleva por título Delfina Noya , Historia de una Goleta  


Don Alcibíades Orribo  en su relato, comienza , entre otras cosas , con lo siguiente:

"Yo, Alcibíades Orribo, no olvido, quiero acordarme siempre, eternamente , de lo acontecido en aquella casa de madera que aboyaba sobre el mar, lo que viví junto a doscientos treinta compañeros y compañeras , recordar todo y explicarlo para que nuestros descendientes lo conozcan"

 " No me cabe la menor duda  de que la mayoría de los que allí iban no era conscientes de lo que podría ser una travesía tan larga . Estoy seguro de que ignoraban la fuerza del mar , lo que era un tifón , un tornado o un huracán y lo terrorífico que puede llegar a ser el océano cuando despierta "



Comienza el recorrido 

 



 "El Delfina Noya era un velero relativamente nuevo, plano, y que había llegado de Galicia cargado de sal. Los tripulantes gallegos se lo entregaron al comprador canario y se regresaron a tierra." (Miguel Rodríguez  lo explica  en el libro  "Al Suroeste la libertad" de Javier Díaz Sicilia).


Aunque  la Goleta Delfina Noya, también llamada "barco de Serrano" zarpa desde el Puerto de La Galga hacia Venezuela el 20 de Mayo de 1950, días antes ronda por distintas islas del Archipiélago Canario. Así se desprende del "Diario de un emigrante clandestino" escrito por Don José Ana San Blas Lorenzo  , quien cuenta que a las 6 de la tarde del día 12 de mayo de 1950 , "La Delfina",  , leva anclas del Puerto de Santa Cruz de Tenerife y se aleja rumbo a Fuerteventura con el conocimiento de muy pocos en cuanto al secreto del viaje que se propone...


Ya el domingo 14  llega a La Palma y comienza a aglomerarse la gente en las siguientes noches  para no ser vista,  con el deseo de embarcar en medio de interminables intentos, muchos de ellos fallidos  . No es para nada fácil esta operación...Muchos se devuelven y otros tantos intentan seguir en medio de grandes y variados inconvenientes logrando hacer el abordaje. Son muchos pasajeros para el tamaño de la embarcación...o como me dijo uno de los protagonistas ,del que hablaré más adelante: "Mucha gente y poco barco". Todo esto se puede confirmar, a través de las siguientes declaraciones del Capitán de la Delfina, Delio Ortega, el motorista Miguel Rodríguez y el pasajero  Álvaro Pérez , que salen publicadas en "Al Suroeste la libertad", escrito por Javier Díaz Sicilia:


D. Delio Ortega, Capitán del Delfina Noya

  Delio: La noche de la salida no podía ser peor. Un temporal zarandeaba al pequeño velero. Cuando subí a bordo  me di cuenta por primera vez del disparate que iba a cometer. En el barco no cabía un alma más. Los armadores seguían enviando gente a bordo. Enérgicamente me negué a aceptar un pasajero más, de lo contrario-les dije-,yo renuncio de inmediato a pilotear el barco. Después de arduas discusiones con los dueños, aceptaron desembarcar a algunos. Recuerdo que un grupo de ellos-todos del pueblo de Tazacorte- bajaron a tierra por su propia cuenta. En aquel momento deseé renunciar a todo y regresar a mi casa. 

 Y es que aparte de estas circunstancias, quien era para entonces el joven Capitán, estaba consciente de los riesgos que representaba este viaje en su carrera como piloto. Lo había aceptado en  principio por la increíble suma de dinero que le ofrecían , que le permitiría salir adelante económicamente en medio de una situación crítica : estaba casado y con su primer hijo recién nacido.


  Álvaro: Cuando vimos la cantidad de gente, muchos se desembarcaron. Dos amigos de mi pueblo se asustaron y bajaron a tierra. Yo estaba tan desesperado, que hasta " montado en un zapato"  me iría a Venezuela. Y me quedé a bordo... 

  Miguel: El dueño me dice: "Miguelito, vamos a salir rápido que puede llegar la Guardia Civil". El temporal seguía recio y tuve, de nuevo, que quitarle el timón al viejo patrón. A palo seco y motor nos enfrentamos a las olas. Cada vez que la proa entraba al agua,el velero se "sacudía como un pato". Con el timón en mis manos, "cogí la costa"

 Cuenta también Don Delio , que antes de la partida, hubo un momento de verdadero peligro en que el velero estuvo a punto de voltearse y, gracias a la pericia del motorista , quien era un experto marino, se salvaron del naufragio. También nos dice en el mismo libro lo siguiente:

....."Yo procuraba retrasar la salida con una secreta intención: navegaría "pegado" a la costa y frente a Santa Cruz de La Palma. Posiblemente las autoridades de la Capitanía de Puerto nos detendrán, y así no me vería obligado a conducir a un grupo de insensatos al naufragio...
.

Por su parte , Miguel Rodríguez (el motorista)  añade:

Con el timón en mis manos , Delio , el capitán, me dice: ¡ Cerquita Miguel !. Y lo comprendí. Tan "cerquita" navegué que pasé a casi 50 metros del muelle de Santa Cruz de la Palma. Yo lo que quería -al igual que Delio- que nos agarrara la Guardia Civil. Coincidencialmente mi esposa-que estaba dando a luz a mi penúltima hija-vió cuando el Delfina Noya pasaba frente a la ciudad.

En medio de estas circunstancias, es fácil imaginar el pánico que sentirían tanto los pasajeros como amigos y familiares en tierra, ante la posibilidad de que el barco hubiese sido tomado por las autoridades . A muchos de ellos les habría esperado cárcel o quizás también la pena capital. Por eso me conmueven tanto las declaraciones que da el pasajero Álvaro Pérez en el libro de Javier Díaz Sicilia al respecto:

"Todos pensamos que al amanecer íbamos a estar navegando lejos. Cual no sería nuestra sorpresa y desánimo que al salir el sol navegábamos frente la "ciudad". Todo el día viendo la costa de Mazo, luego las Caletas (mi barrio), los Canarios (mi familia), mis seres queridos. La angustia y la tristeza me obligaron a bajar al entrepuente y me acosté en un rincón a tratar de dormir para olvidarme de aquel mal trance. Fue cuando observé que unos marineros estaban achicando el barco. Mi derrota, mi propia derrota y mis emociones encontradas hicieron que algo tan preocupante como la faena de achicar un barco que pretendía cruzar el océano me importara un bledo."..

Esta escena se dibuja en mis recuerdos cuando oía a mi familia contar sobre tan angustiosos momentos. Aparte de algunos disparos, comentaban , no sin razón, que la Guardia Civil se hizo la vista gorda por alguna ciecunstancia, pues de otro modo habrían detenido la nave sin ninguna dificultad.

Cuando aún están entre La Palma y El Hierro les falla el motor y el Capitán Delio Ortega convoca a una reunión de emergencia para entre todos decidir si se "recala" en El Hierro o regresan a La Palma y es  allí cuando el Motorista Miguel Rodríguez exclama: "¡Yo no regreso a La Palma. Tengo hijos y familia, y a buen seguro que si regreso me detendrán como responsable del barco . Uds. se irán tranquilitos a sus casas y yo para la cárcel ..." !...A modus propio pienso que lo más probable es que , en el mejor de los casos , los habrían puesto presos a todos. Pero las palabras que el motorista expresa a continuación son claves."Yo soy un hombre de mar.. Y siempre le he oído decir a los viejos pescadores y marineros que con velas siempre llegamos a América, pues el viento sopla siempre "en popa".Al oir mis palabras, la mayoría de ellos gritó :¡que sea lo que Miguel dice! "

Y es así, que el Capitán somete a votación la propuesta y  deciden continuar a vela hasta Venezuela los 230 pasajeros de "La Delfina".

Mientras,en Santa Cruz de La Palma, una señora le comenta a mi madre la falsa noticia que corre , en el sentido de que los habían agarrado y fusilado a todos en La Gomera  ...supongo cuántos cuentos  e historias tuvieron que sortear hasta saber de manera cierta que habían llegado a su destino.

No voy a entrar en detalles  técnicos sobre los pormenores que tuvieron que solventar estos jóvenes marinos a quienes uno de los pasajeros calificó como "verdaderos lobos de mar". Realmente creo que lo fueron y la prueba es que todos llegaron sanos y salvos, con excepción de "La Delfina " que hacía aguas por todas partes según cuentan  algunos , pero cumplió su cometido.

Hubo noches también tranquilas, tal vez en una de ellas se inspiró mi padre para escribir el siguiente poema  al que tituló "La Fuga" y que salió publicado en su libro "Tres Autorretratos ":


                                 
                                         

Los libros a que he hecho referencia más arriba, no son tan fáciles de conseguir... .me siento afortunada de poder haber leído los tres y por añadidura tengo el de Carmelo Duarte Pérez aún sin publicar. De cada uno de ellos he podido conseguir datos interesantes , algunos coinciden, otros no o simplemente los pasan por alto. 
 
Entre las cosas que puedo concluir, puedo decir que tres barcos se cruzaron con el Delfina Noya en alta mar. El primero, el día 23 de mayo de 1950 a las 11 de la noche, un petrolero que pasa de largo sin mostrar el menor interés. El segundo es un petrolero , ¿Sueco o Noruego? de los llamados tipo Liberti que tampoco los tomó en cuenta, cosa que generó gran desesperación a bordo ante el descubrimiento de que muchos de los bidones de agua que traían para mitigar la sed, venían totalmente contaminados y en consecuencia era imposible subsistir después de unos pocos días Esto ocurrió el 24 de mayo en la tarde. El tercero lo divisan el 30 de mayo  y es el consabido  buque petrolero Campoamorpetrolero español cuyo capitán era en ese momento Gabriel Aguiar Arteaga y que los auxilió desinteresadamente junto con la tripulación, salvándolos prácticamente de morir de sed en el resto de la travesía


El día 18 de junio, después de una "manga de agua" y un "viento aciclonado"  con las respectivas consecuencias divisan el Faro de la Isla de Tobago  De esta manera pasan  frente a la isla  y Don José Ana San Blas  Lorenzo expresa en su diario lo siguiente:

                      "Se suben las velas, y al momento sube el pasaje a cubierta, recibiendo tal impresión que quedamos perplejos al contemplar el hermoso panorama que la naturaleza nos brinda.
                       Este es el más grato recuerdo que hemos tenido en nuestra odisea y el que nos hace olvidar el más trágico hasta aquí pasado ".

Costas de Paria. Foto: Javier Alcatraz
Y así,   en los días siguientes rebasan Puerto España y la Península de Paria,. Al respecto Carmelo Duarte Pérez nos cuenta en su libro (aún sin publicar) : "Un barco fantástico o una epopeya romántica" , "Crónica de un viaje en tinieblas":

" Unas cuantas millas más y la Península de Paria aparece. A la noche cerrada, atravesamos otra corriente que "La Delfina", sin motor y sin viento más fuerte, no puede rebasar. No obedeciendo al timón nos obliga a sufrir lo increíble. Los bandazos son de tal envergadura que nada queda en su sitio y el agua entra por los costados, fácil y rápidamente. No obstante, a pocos metros está el mar tranquilo...."

Y más adelante continúa sobre  el paso frente a la isla más grande del Estado Nueva Esparta :

    " Al fin vuelve la normalidad y costeamos el Continente, con el mayor regocijo, rumbo a la Isla de Margarita..
      El hambre y la sed han dejado sus huellas en los rostros escuálidos de vigilia e inquietud . Y cuando unos pescadores nos brindan el fruto de su trabajo, nos parece que se acaba para siempre la brusquedad de la naturaleza ante las sensibles llamadas que se formulan en la soledad y el desamparo.. Pero aún tenemos unas cuantas millas que ganar y nuestro pailebot no es capaz ya de aguantar un sofocón. "

Aprovecho de compartir estos dos enlaces sobre los tiempos pasados de dicha isla, que pueden ser de interés:

    http://www.elnavegao.com.ve/2015/11/las-10-fotos-antiguas-de-nueva-esparta.html


https://www.facebook.com/pages/Fotograf%C3%ADas-y-Videos-AntiguasViejas-de-las-Islas-de-Margarita-Coche-y-Cubagua/289507071115950


Mi padre cuenta que se alejan de las costas margariteñas , siguen hacia La Tortuga hasta que una corriente los retiene ...


          Dejo hasta aquí este Post para no hacerlo  tan largo. no sin antes mostrar la portada principal de dos de los libros publicados y de los cuales he hecho referencia, los invito a  leerlos :








En la próxima, hablaremos de la llegada del Delfina Noya a las Costas de Chirimena  
y a  su último destino en el Puerto de La Guaira.