29 dic 2019

Sobre "GRITOS SIN ÁMBITO"

 

Cosas que pasan..

 

 


Hace aproximadamente 2 años se topó con la lectura de este blog, el historiador canario Aarón León Álvarez. Desde Tenerife y a través de Internet hizo contacto conmigo por un trabajo de investigación que estaba realizando sobre  Don Constantino Aznar de Acevedo, de quien hago referencia en el post del 5 de abril del 2016 dedicado a la Prisión de Fyffess y Porto Pi. Fue para mi de gran agrado facilitarle la información de la cual  disponía sobre este insigne profesor, pintor y poeta que con tanto aprecio se nombraba en nuestra casa. Lo que jamás imaginé en ese momento, fue que naciera también la propuesta por parte de Aarón de pensar en publicar un libro de poemas de Carmelo Duarte Pérez. Como comprenderán, la alegría fue máxima y el compromiso también. Parecía un proyecto difícil de llevar. Además de la distancia, todo el trabajo sería a través de las redes, sin conocernos más allá de las circunstancias que acabo de describir. El entusiasmo se apoderó de ambos y nos pusimos manos a la obra, gracias a la aprobación del Instituto de Estudios Canarios. La idea se concretaba a presentar  el poemario "Detrás del alto muro" y el trabajo histórico de investigación, sobre el proceso  seguido contra mi padre que realizaría Aarón , pero éste último consideró también la participación de la Doctora en Literatura Española, egresada de la Universidad de La Sorbona y especialista en poemas escritos  durante la represión del primer franquismo, Aurore Ducellier, quien realiza un estudio sobre la poesía de mi progenitor durante aquellas circunstancias. Fue sencillamente maravilloso...el proyecto iba creciendo en medio de personas que trabajábamos a gusto y de las cuales agradezco profundamente, el haberlas encontrado en el camino. 


 Se añadió el poemario "Poemas de sangre" escrito ya en Venezuela, donde describe muchas de las situaciones vividas en las distintas prisiones canarias de la época y "Tríptico", manuscrito cuyas imágenes originales aparecen plasmadas en el libro.

Finalmente, tuvimos el gran honor de contar con la invaluable participación del también historiador Salvador González Vázquez, en "Gritos sin ámbito". Fue una emoción inmensa, pues había leído de su autoría , "La Semana Roja en La Palma" hace ya unos cuantos años, siendo la primera obra sobre el tema que llegó a mis manos aquí en Venezuela , gracias a un regalo que me hicieran desde Tenerife, mi Tía Zenobia, hermana de mi madre, y su hija Nobi.




Aquí les comparto la dedicatoria:





 La presentación  del libro, por el Instituto de Estudios Canarios , se realizó el 22 de Noviembre de este año y el 5 de Diciembre  en La Orotava  (Cafebrería Tifinagh)








A continuación comparto también tres imágenes entrañables para mi, tomadas entre noviembre y diciembre de este 2019:


Miguel C., esposo de mi hermana Dalila recibiendo el libro


 
Antigua Academia Pérez Galdós en S/C. de La Palma







En la próxima fotografía aparece un lugar en donde los descendientes de Antonio Duarte y Juana Pérez en algún momento de sus vidas han posado sus miradas a lo largo del tiempo. En dicho lugar, ha sido compartida con gran alegría la noticia de la publicación de "Gritos sin ámbito" y para mi un máximo placer haber contribuído en ello.





En fin, les invito a leer este trabajo realizado con tanto empeño y en condiciones impensables hace unos años.

Gracias Aarón, por confiar en mi y a todos los que colaboraron en la realzación de este proyecto.






No me queda más que desearle a todos mis lectores un  FELIZ y PRÓSPERO AÑO 2020
 

13 jul 2019

TEMOR AL OLVIDO


Ha pasado mucho tiempo desde mi último post y quiero "calentar motores" con uno muy corto, que centre mis pensamientos nuevamente luego de días difíciles que nos ha tocado cruzar en esta "Tierra de Gracia", escogida y tan amada por mis padres hace 69 años.




         
Hoy ha surgido en mí un escalofrío inaudito, al pensar que pueda olvidar mis recuerdos de infancia, o simplemente no saber continuar con el blog. Afortunadamente, aquí estoy, con mis defectos y virtudes, superando escollos para ponerme al día, intentando retomar mi pasión por lo que hago.
Me gusta publicar en estos post que se apartan del hilo de continuidad en la vida de mi padre, algo especial para mi. En esta oportunidad, quiero antes contarles, que él siempre nos recitaba alguna estrofa del poeta Ramón de Campoamor y aunque parezca mentira, en Venezuela era  y es aún muy difícil conseguir algún libro suyo. Para esa época no existía Internet y se quedaba uno como en el aire, prometiéndose a sí mismo que algún día lo conseguiría y se lo obsequiaría, cosa que nunca sucedió. Pasaron los años y mi progenitor comenzó a perder la memoria...En una oportunidad, le pregunté si recordaba aquel poema de Ramón de Campoamor que tanto nos gustaba y no sólo me lo recitó, también me lo apuntó en el siguiente papel que guardo como oro en paño:
 


         
 Aunque son cosas, que no tienen que ver una con otra, también aprovecho de compartir esta caricatura, de la cual no tengo más información que la que en ella se observa. Sin lugar a dudas, es Carmelo Duarte Pérez  , el caricaturista se llama Gonzalo y fue realizada el 16 de noviembre de 1939



                       

 Para finalizar, al cumplirse este 19 de julio, 17 años del fallecimiento de Carmelo Duarte Pérez, comparto con uds este poema tan especial para nosotros  por su contenido y porque fue leído a los presentes en el día de su velatorio . Lo escribió y publicó tiempo antes, en Diario El Médano de la Ciudad de Punto Fijo


           

                     Llegada cierta

           Cuando en la vida, sólo queda un puerto
           porque todos sus barcos se han hundido
           el denuedo se aleja ya vencido,
           como el que avanza solo en un desierto.

           Ese no estar dormido ni despierto,
           ese no más querer ni ser querido,
           ese no andar, siquiera, en lo sufrido,
           es la llegada cierta al mundo incierto…

           En un río, perdemos los instantes,
           cual si corrieran a buscar diamantes
           más allá del dolor y el coraje.

           Y en un inconsecuente torbellino
           se presenta la sombra del destino
           para decir que ha terminado el viaje…

                     Carmelo Duarte Pérez







Hasta el próximo Post















 
                            
                                                                                                              

                                                 



26 abr 2018

JUANA PÉREZ CRESPO



          
Pintura al óleo y acrílico  de Carmen Duarte de Tarasco
                  

                                                                
                                                                                                        La vi cantando en la cuna
                                                                                                        con tal gracia el arrorró
                                                                                                        que no quise interrumpirla
                                                                                                        temiendo ofender a Dios.

                                                                                                                          (Copla Popular)
                                                                                                                                                                                                                                                
"Aserrín, aserrán, los maderos de San Juan..."., los cálidos brazos de mi madrina y una silla de madera en un caluroso y típico día paraguanero, sirven de marco para oir por vez primera la palabra barranco, más concretamente , la expresión: "Se la llevó el barranco"...mis ojos, de por sí grandes, supongo que crecieron más que nunca, tratando de entender sus palabras...-. "Tu abuela Juana se fue al cielo. Ella era pequeñita y muy cariñosa y vivía en la Isla de La Palma, aserrín, aserrán...."-y entre juegos entendí la razón  de la agitación y el ambiente que se respiraba en la vivienda colindante, es decir, en la casa donde vivían mis padres. Yo acababa de cumplir 3 añitos y lo recordaré por siempre. Todos mis abuelos ya habían fallecido cuando  nací, a excepción de Abuela Juana y las circunstancias me impidieron conocerla. En la medida en que fue transcurriendo el tiempo, saber de mis ancestros con tanta distancia y mar de por medio, se convirtió en una fijación.
Este año  2018, se han cumplido 61 años del deslave de enero de 1957 ocurrido en la Isla de La Palma. Dejó huella en el alma y en la vida de todos sus habitantes, más aún en aquellos que perdieron algún ser querido, como fue nuestro caso.




Nuestra abuela estaba casada con Antonio Gregorio Duarte Crespo, tuvieron cinco varones tal y como ya lo expresé unos cuantos Post atrás y quedó viuda en el año 1949, a los 79 años aproximadamente. Ambos, eran personas muy humildes y amorosas con sus hijos y puede decirse, sin lugar a dudas, que Juana Pérez Crespo ocupó un lugar fundamental en la vida de los suyos y en la poesía de Félix, Jesús y Carmelo Duarte Pérez :



Foto de T. Calvente Duarte



                            ¡Madre:un sueño, un sueño! ¡Cómo estoy de júbilo!
                            ¡Qué temblor de preces hay en mi garganta!
                            ¡Ya no soy el niño de los rizos de oro
                            y la tersa frente, como un lirio pálida,
                            a quien tu besabas en la cuna, ébria de divino éxtasis,
                            en difuntas horas ceñidas de gracia!
                            ¡Hay en mi un tesoro de ternuras hondas!
                            ¡Me asedian mil ansias
                            de recorrer mundos! ¡Buscan mis pupilas
                            nuevos horizontes! ¡La vida es un grito que ante mi se alarga!
                            ¡Soy joven! ¡Soy joven! Palpitan mis músculos
                            y, evocando frágiles pasiones lejanas,
                            una perceptible voz, plena de alientos,
                            me dice al oído: ¡ Más alas, más alas !
                            ¡Qué espléndidas rutas de paz y de estímulos
                            vislumbro en los vórtices azules del agua !...

                                             Félix Duarte Pérez

                                                                      
Foto de T. Calvente Duarte


                                               Entré en la vieja casita
                                               donde mi sueño arrullaste,
                                               cantando el dulce arrorró,
                                               bajo el oro de las tardes.
                                               Estaba triste y vacía ,
                                               como un nido en el ramaje
                                               de los almendros que cubren
                                               toda la extensión del valle
                                               Los jilgueros de aquel nido
                                               se fueron junto a sus padres
                                               y están desgranando trinos,
                                               a la luz del sol que nace.
                                               Yo, también, como un jilguero,
                                               me fui, dejando el paisaje
                                               y el hogar que amé de niño.
                                               ¡Qué sola quedó mi madre!...
                                               Llegué a otro cielo distinto;
                                               pero una tierra admirable.
                                               En ella bebí el acíbar
                                               amargo de los pesares...
                                               Jamás de mi pensamiento
                                               pudo la ausencia quitarme
                                               tu recuerdo, porque en él
                                               llevé grabada tu imagen.
                                               
                                                     Jesús María Duarte Pérez
                                           
                                                    

Foto de T. Calvente Duarte

                             
                                Qué azul perdido en rayos de consuelo,
                                cual pluma añil en pájaro amarillo,
                                el fulgor de tus ojos sobre el brillo
                                del alma, más azul que el mismo cielo.

                                Qué fondo de riqueza, riachuelo
                                que arrancó de tus sueños el polvillo
                                del amor más ardiente y más sencillo
                                para acallar mi angustia y mi desvelo.

                                Qué límpido cristal, nunca dañado,
                                fiel a mi corazón y a tu costado
                                en la carne de otoño , ya vencida;

                                Qué espejo de la dulce primavera
                                donde el cielo se ve, tal como era
                                de azul, en el transfondo de tu vida.

                                      Carmelo Duarte Pérez
                                 


                       

Día de Las Madres y Breña Baja   

 

En el libro del Catedrático de la ULL, Alfredo Mederos Pérez (1933-1917), titulado "La conspiración contra LA REPÚBLICA EN LA PALMA" , en un segmento del capítulo sobre Breña Baja,  se señala lo siguiente:

         "El 5 de abril de 1936, siendo Alcalde accidental Manuel Castañeda Pérez, a propuesta del concejal Félix Duarte, la corporación instauró el "Día de Las Madres" en el tercer domingo de mayo. Breña Baja fue el primer municipio español que celebró esta fiesta. La propuesta de Félix Duarte fue publicada en el diario republicano El Tiempo de Santa Cruz de La Palma el viernes 24 de abril de 1936".
 Y en el pie de página, acota lo siguiente:
Actas del Ayuntamiento de Breña Baja (1936-1939). Datos proporcionados por Ana Casañas Sicilia, funcionaria del Ayuntamiento de Breña Baja.
Es mucho lo que se ha escrito sobre el tema , yo les dejo con este link sobre .Breña Baja y las madres
y recomiendo ampliamente la lectura del interesantísimo y hermoso libro del Doctor en Filología Hispánica Carlos Brito Díaz ,llamado "Integro Amor: La Fiesta de Las Madres en Breña Baja" (LXXV aniversario 1936-2011).



Así, la aspiración de la propuesta encabezada por  Félix Duarte Pérez, se hace realidad ,   Juana Pérez Crespo, su madre, contaba con aproximadamente 66 años de edad . Debió ser una emoción infinita para ella.


Breña Baja se convitió desde entonces, en el primer municipio de España en conmemorar el "Día de Las Madres" y debe a dicha celebración y al informe favorable de la Academia de La Historia, el otorgamiento, en 1947, por parte del Ministerio de La Gobernación, del título de "Muy Noble y Honorable Villa". Tiempo más tarde, se fijó como fecha para dicha celebración al primer domingo de mayo.

Juana Pérez Crespo


             
¡Son tantos los poemas dedicados por los hijos a su progenitora !.Por lo pronto y  para finalizar con las poesías de este Post, quiero compartir con uds. una de ellas, escrita por Carmelo Duarte Pérez:


                                                        
        

Isla de La Palma. Fotografía de O. Calvente Duarte


                   
                                                            TAL VEZ MAÑANA

                                                 Tal vez, mañana, volverás conmigo,
                                                 por el camino incierto de las sombras,
                                                 a la casa, hoy desierta, donde juntos soñamos.
                                                 No habrá huellas de tiempo
                                                 ni rostros torturados que nos miren.
                                                 Tú llegarás, liviana del azul infinito
                                                 que yo cargo en el gusto de buscarte sin tregua,
                                                 al hogar donde juntos
                                                 reestrenaremos el tambor brilloso
                                                 de aquel sollado antiguo
                                                 que fuera el alto pino en que mejor cantaron
                                                 las nubes y los pájaros
                                                 de la amiga montaña que nos vió
                                                 dormir el sol de otoño
                                                 en el espejo claro de una lágrima.

                                                 Tal vez, mañana, cruzarás conmigo,
                                                 por los llovidos zurcos de tu huerto,
                                                 contemplando el verdor lleno de estrellas.
                                                 Allí, en la tierra por amor parida,
                                                 donde anduvimos siempre
                                                 probando de la noche
                                                 sus tajadas de luna;
                                                 allí donde volaron las hojas de los días,
                                                 con su temblor de plumas y campanas,
                                                 para apurar nuestro feliz reencuentro.

                                                 Tal vez, mañana, subirás conmigo
                                                  aquellos cerros que las uvas doran;
                                                  los que dieron la leña milenaria
                                                  para el alegre humo, perfumado,
                                                  que haría la paciencia del invierno.

                                                   Tal vez, mañana, partirás conmigo
                                                   por aquel mar que amaneció en tus ojos,
                                                   creció sobre mis hombros y tiñó mis pupilas.
                                                   El allí nos aguarda con camisa de fiesta.
                                                   Nos llevarán sus olas -cerca está el horizonte-
                                                   y tu brisa celeste
                                                   empujará la vela de esa vida
                                                   que palpita en el pecho del vacío...

                                                                 Carmelo Duarte Pérez
                                                   


Dejo abierta la entrada para seguir publicando fotografías de interés y que se correspondan con los temas tratados, en la medida en que lleguen a mis manos.


Félix Duarte Pérez en el hospital luego del deslave de 1957

Escrito por F. Duarte P. en la foto anterior



Revisando, entre tantas fotografías que dejaron mis padres, conseguí ésta de la derecha,que quiero compartir con Uds.













 Puede apreciarse el sello , arriba y a un lado,  que dice Foto T. Ayut, Santa Cruz de La Palma y en el medio del círculo reza H. Rguez. Méndez 24







En el centro Juan Félix Duarte "donde el agua nos arrolló", Tomada desde  L. Cabrera, mirando hacia San Antonio. (Descripción de Félix Duarte Pérez)










 "Algunos papeles míos al sol"
                 
      Félix Duarte Pérez














La siguiente fotografía, data del año 1952. En ella aparece nuestra abuela Juana con buena parte de sus nietas y frente a la casa que sería destruída por el barranco: